Abstract: | En
la actualidad son muy pocos los usos vigentes. Aunque los dátiles son
la materia utilizada con mayor frecuencia, también se han empleado la
savia, el polen y el cogollo tierno o palmito. Los dátiles de Phoenix
dactylifera se utilizaron como analgésico y para tratar la anemia y
trastornos digestivos, o para fortalecer las encías, en el tratamiento
de la disfunción eréctil y como afrodisiacos, para facilitar el parto y
calmar los dolores postparto, y tratar el prolapso de la matriz o para
el exceso de flujo menstrual. También se utilizaron como diuréticos,
para la disuria y en trastornos de la vejiga. El uso que más claramente
ha persistido es el tratamiento de diversos problemas respiratorios. En
uso externo se utilizaron para tratar problemas de la piel, heridas,
hemorragias y hemorroides. De la palmera de Canarias (Phoenix
canariensis), especialmente en la isla de la Gomera, la savia cruda o
guarapo, su concentrado o miel de palma y los resultantes de su
fermentación (vino de palma) se consumen como alimento y también se
utilizan como diurético, remedio de trastornos génitourinarios,
digestivo, para infecciones de la cavidad bucal, expectorante,
antitusígeno y para las irritaciones de garganta. En el Toledo de
Al-Andalus las espatas de P. dactylifera se utilizaron, hace casi mil
años, en el tratamiento de la debilidad, los dolores, nefritis, las
enfermedades de la vejiga, trastornos hepáticos (también como
preventivo), diarrea, trastornos digestivos, dolores en el abdomen y en
el estómago, excesivo sangrado menstrual, úlceras en la piel y sarna,
dolores articulares y trastornos cardiacos. La fitoterapia racional
debería prestar atención a este recurso, considerar la evidencia
científica disponible (farmacológica e incluso clínica) e incorporarlo a
nuestro repertorio terapéutico. | In Spain the medicinal use of
date palm and its products has been relatively common, reaching the
highest level of diversity and importance during the Middle Ages, both
in Al Andalus and the Christian territories of the northern border.
However, uses have become less common since then. Here the historical
evolution of medicinal uses of date palm and Canary Island palm in both
the Iberian Peninsula and the Canary and Balearic islands are reviewed.
At present there are very few reported uses. The dates are the most
commonly used product, but the sap, pollen and tender bud of palm
(palmito) are also used. The dates of Phoenix dactylifera were used as
analgesic, and to treat anaemia and digestive disorders, to strengthen
the gums, and in the treatment of erectile dysfunction and as an
aphrodisiac, to facilitate childbirth and soothing postpartum pains and
treating matrix prolapse or excessive menstrual flow. Dates were also
used as diuretics in dysuria and bladder disorders and are still used
for the treatment of various respiratory problems. Externally they were
used to treat skin problems, wounds, bleeding and haemorrhoids. Canary
Palm (Phoenix canariensis) raw juice or sap, or concentrated palm juice,
or fermented juice (palm wine) are consumed, especially on the island
of La Gomera, as food and are also used as diuretic, as a remedy for
genitourinary, digestive, for oral infections, as an expectorant,
antitussive and to treat cavity and throat irritations disorders. Almost
a thousand years ago in Al –Andalus’ Toledo, spathes of P. dactylifera
were used, in the treatment of weakness, pain, nephritis, bladder
diseases, liver disorders, diarrhea, digestive disorders, pain in the
abdomen and stomach, excessive menstrual bleeding, skin ulcers and
scabies , joint pain and heart disorders. Modern rational Phytotherapy
should pay closer attention to this resource and its potential,
considering the available scientific evidence (pharmacological and even
clinical) and incorporate it into our modern therapeutic repertoire. |